“Verguenza, una gran verguenza ajena”, ese es el sentimiento con el que escribo esta nota.
Acabo de escuchar a las señoras de la Comisión Directiva de la Sociedad de Protección a la Infancia explicar una vez más la dramática situación económica en la que se encuentran desde hace ya varios años, con la diferencia que -ahora- ya le han puesto fecha (15 de octubre) al comienzo del proceso de disolución y al cierre de la institución (en enero de 2013).

¿Entendemos todos de que estamos hablando?, esta institución -fundada en 1943- tan querida por todos y abandonada por los que tienen hoy el poder politico, no puede afrontar sus gastos fijos y los ingresos mensuales no le alcanzan, por lo que mes a mes se genera una deuda que se paga con sus ahorros; pero éstos no son infinitos… y se acabarán pronto.

Sabiendo ya de este problema, el 3 de octubre de 2011 -y en mi caracter del Delegado para el Partido de Balcarce del Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI)- le mandé una nota al Sr. Intendente Municipal -Dr. José E. Echeverría- donde ya le advertía que la Protectora de la Infancia corría peligro inminente de cierre, si no se corregía su deficit financiero.

En dicha nota proponía que se considerara el traspaso de los 12 empleados -que hoy representan el 83 % de los gastos fijos, en sueldos- a la órbita municipal, y se los considerara en el próximo Presupuesto. Con esta inédita medida nos aseguraríamos la continuidad de la Sociedad de Protección a la Infancia de nuestra ciudad, mientras que el Pueblo de Balcarce seguiría de distintas maneras ayudando a la institución, como lo ha hecho hasta hoy a lo largo de casi 70 años.

Lamento informar que ni siquiera tuve de las autoridades municipales una respuesta coloquial a dicha nota de octubre pasado. Pero lo más decepcionante no es ésto, sino que en todo este tiempo transcurrido NO SE HA HECHO NADA AL RESPECTO y la entidad nos anuncia su cierre eminente.

Por ésto siento verguenza ajena y por ésto también pido discúlpas a las señoras que tanto trabajan por mantener viva esta institución , en lo que me toca como ciudadano comprometido con el quehacer local que no pudo resolver este grave problema.

Cualquiera de nosotros medianamente informados sabe que desde 1991 -gestión Perez en adelante- los sucesivos e ininterrumpidos gobiernos justicialistas locales han llevado el personal municipal de aproximadamente 450 empleados a una cifra actual cercana a los 1.300. Necesidades estructurales del Municipio y devolución de favores políticos y repartos clientelistas han hecho posible estas cifras descomunales.
En este contexto se enmarca la necesidad del nombramiento y traspaso del personal aludido, así como también se planteaba en la carta de octubre pasado (que anexo) algo similar para el Asilo de Ancianos “La Merced”, también con graves problemas económicos.

Ojalá el Gobierno Municipal recapacite sobre este problema y lo solucione a la mayor brevedad. Madres, niños y niñas en situación de extrema vulnerabilidad social que son contenidas en esta institución ejemplar se lo van a agradecer eternamente.