Entre la noche del lunes y la madrugada de ayer, individuos que todavía no fueron identificados por la Policía fueron protagonistas de un verdadero raid delictivo que tuvo como “blanco” a conocidas firmas comerciales ubicadas sobre la ruta nacional 226, más precisamente en inmediaciones de “El Cruce”.
El mayor perjuicio económico lo sufrió la conocida firma Chayé Hnos. SRL, concesionario oficial John Deere, a la cual los ladrones le violentaron dos cajas de seguridad y de su interior sustrajeron valores. Posteriormente en otra dependencia se apoderaron de varias herramientas y otros artículos que estaban para su comercialización.
También fue víctima de los ladrones Carlos A. Caimo, propietario de un taller de soldaduras en aluminio.
Donde hicieron el intento pero no pudieron entrar fue en la tornería y herrería lindera perteneciente a Marcelo Wagner y Mario Castaño. En estos dos últimos casos, los delincuentes realizaron boquetes en la pared.
Chayé: “Todo esto es muy desagradable”

Su teléfono celular sonó anteanoche para advertirle del otro lado de la línea que en el local comercial de su propiedad, ubicado en el kilómetro 62,500 de la ruta nacional 226, acababan de robar.
De inmediato, Juan Manuel Chayé, quien opera comercialmente en esta ciudad pero que está radicado en la vecina ciudad de Mar del Plata, emprendió viaje. Ya lo esperaban aquí uno de sus hijos y el personal de la firma que había llegado al tomar conocimiento de lo sucedido.
Apesadumbrado, Chayé confesó que “todo esto es muy desagradable”.
Los delincuentes, que ingresaron tras violentar una de las ventanas del amplio local, provocaron un desorden generalizado en el sector de la administración.
A pesar de tener un sistema de alarma, que se accionó, los sujetos tuvieron el tiempo suficiente para violentar dos cajas de seguridad utilizando para ello barretas y amoladoras y apoderarse de los valores en cheques que allí estaban guardados.
No conforme con ello, también “trabajaron” en el sector de atención al público donde se encuentran las herramientas, una gran cantidad de repuestos y artículos de vestir, entre otros.
“Daría la sensación que actuaron dos grupos, uno en cada sector del local. Es una pena que esto ocurra en Balcarce”, explicó a El Diario.
Expertos en boquetes

A diferencia de lo sucedido en la firma Chayé Hnos., en las dos restantes incursiones delictivas los individuos apelaron a la realización de sendos boquetes.
En las instalaciones pertenecientes a Carlos A. Caimo procedieron a realizar un boquete de amplias dimensiones en una pared trasera que comunica con la oficina.
Por allí entraron y accedieron más tarde al amplio galpón.
“Provocaron desorden en la oficina en su desesperada búsqueda de dinero. Como no lo había luego pasaron al galpón y de allí se llevaron dos amoladoras, herramientas y una máscara para soldar”, explicó Caimo a El Diario.
Pero eso no fue todo. También abrieron otro boquete sobre una de las paredes laterales del amplio galpón perteneciente a la herrería y tornería propiedad de Mario Castaño y Marcelo Wagner, ubicado a unos pocos metros del taller de Caimo.
“Cuando derribaron los ladrillos utilizando para ello una lanza de hierro se encontraron con que del otro lado había un implemento agrícola que les impedía entrar. Eso los hizo desistir de su propósito delictivo”, relató Mario Castaño.
Investiga la Policía

Personal de la Estación de Policía Comunal y de la sub DDI local tomaron intervención en estos hechos. Reunieron una serie de pruebas y testimonios para incorporar en las actuaciones a cargo de la Fiscalía Descentralizada local.