Se presentó en la ciudad el Gran Master Han Chang Kim gracias a las gestiones de la Academia Superior de Taekwondo.
La presentación tuvo lugar en instalaciones del microcine del Museo del Automovilismo “Juan Manuel Fangio”. El evento contó con la presencia de la secretaria de Gobierno, Fernanda Ruzza; el director de Deporte Social, Marcelo Gentile y el director de Gestión y Planificación Deportiva, Javier Melita. También asistieron el director de la Academia Superior de Taekwondo, Alejandro Yapuncic y los responsables a nivel local, Sergio Malena y Walter Manuel.
Kim es noveno Dan y considerado el padre del Taekwondo en nuestro país. Nació en 1939 en Corea y arribó a la Argentina el 22 de junio de 1967 con el propósito de enseñar esa arte marcial, desconocida por completo en el territorio nacional.
El gran maestro concitó la atención en la década del ´70 de todas aquellas personas interesadas en aprender técnicas de defensa personal, logrando tras 45 años de docencia recibir la condecoración presidencial del Mokryon Jang, una de las mayores distinciones que otorga el gobierno coreano por su aporte a la difusión de la cultura y espíritu del pueblo coreano en el exterior.
Por su conducta y trayectoria es muy apreciado por los profesores más antiguos de todas las artes marciales de la Argentina, que lo reconocen como un caballero cabal.
Porque su presencia revistió carácter socio-deportivo constituyéndose en un hecho histórico para las artes marciales locales es que la secretaria de Gobierno, Fernanda Ruzza, le entregó una placa recordatoria de Balcarce y los funcionarios de Deporte le dieron la copia del decreto con el cual se lo honró como “Visitante Ilustre”.
El gran maestro agradeció estos reconocimientos y la presencia de todos, manifestando su “gran emoción por estar en la tierra del gran campeón Fangio”. Luego dio detalles de lo que había sido la clase realizada el día anterior en el Club River de Mar del Plata con taekwondistas de toda la región, remarcando el muy buen nivel observado.
Una gran cantidad de niños y jóvenes pudieron escuchar las sabias palabras del gran maestro quien les explicó que la práctica de las artes marciales no es solo el desarrollo o aprendizaje de un deporte sino adoptar una conducta de vida y una cultura que establece un orden y una disciplina que ayuda a encontrar un rumbo, donde queda muy en claro el respeto por los mayores y por los demás, como así también el exaltar valores como el de la solidaridad.